Las sociedades laborales se han convertido en una palanca clave para el emprendimiento de mujeres en España, ofreciendo un modelo inclusivo que combina participación, estabilidad laboral y generación de empleo sostenible.
Según el último Informe GEM Mujeres, el emprendimiento femenino en España ha crecido, acercándose al nivel de los hombres, aunque aún persisten brechas de género.
El coste de la desigualdad se estima en 255.000 millones de euros del PIB español, lo que refleja la importancia de impulsar la participación de las mujeres en la creación de empresas.
Actualmente, más de 1,2 millones de mujeres emprendedoras lideran proyectos en sectores como tecnología, sostenibilidad y servicios, aportando innovación y resiliencia
Aportaciones de las sociedades laborales al emprendimiento femenino
Participación activa en la gestión: las mujeres socias trabajadoras tienen voz y voto en la toma de decisiones.
Estabilidad y seguridad: al ser propietarias y trabajadoras, se reduce la precariedad laboral.
Flexibilidad y conciliación: las SS.LL. permiten adaptar horarios y estructuras, favoreciendo la conciliación familiar, un aspecto clave para muchas emprendedoras.
Acceso a ayudas y financiación: existen programas específicos de apoyo a mujeres en economía social, con subvenciones, formación y asesoramiento.
Impacto social positivo: las sociedades laborales contribuyen a la cohesión territorial y a la reducción de desigualdades, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El proyecto CRIO representa una apuesta firme por la igualdad de oportunidades en el emprendimiento y por la economía social como motor de empleo sostenible.
ASALMA combina asesoramiento técnico, acompañamiento personalizado y campañas inclusivas, se convierte en un modelo de referencia para quienes buscan emprender con impacto social y estabilidad a largo plazo.